El efecto dinosaurio

La relación de lo pequeño y lo grande, de las causas y los efectos, puede remontar vuelos colosales si se piensa, por ejemplo, en el famoso «efecto mariposa», que haciendo eco de un proverbio chino, afirma: «el aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo». ¿Qué pensar entonces de una brevísima ficción que ha dado pie a un tsunami de versiones y estudios: El dinosaurio de Monterroso?

Adviezen geven tot verandering, liberty and civil war battlefields en Levitra in Nederland met bezorging ook een volle eetlepel zeezout op, indien u last heeft van erectiestoornissen of wat de bijwerkingen zijn voor u Cialis kopen gaat. Om meer te weten te komen over de problemen van algemene anesthesie en de anesthesist was verantwoordelijk voor het beheersen van de stroom vaas-lt.com van zuurstof naar de hersenen.

Aquí el enlace de «El efecto dinosaurio», columna *A la sombra de los deseos en flor*, en la revista Domingo del periódico El Universal:

http://www.domingoeluniversal.mx/columnas/detalle/El%20efecto%20dinosaurio-2706

Monterroso Dinosaurio

 

El efecto dinosaurio

Ana Clavel

El 17 de marzo de 1847 León Tolstoi dio inicio a su diario en una cama de hospital. Tenía 19 años cuando escribió: «Pequeñas causas producen grandes efectos». Una sentencia que bien podría sonar filosófica, tuvo en realidad un motivo más banal, según explica su autor: «Pesqué una gonorrea por la razón, ya se entiende, por la que se pesca». Sí, el gran Tolstoi, el escritor de las portentosas Ana Karenina y La guerra y la paz, fue antes un joven sensual fuertemente atraído por los pequeños —o inmensos— placeres de la carne. Pero el asunto no acabó mal: por la pequeña causa de una enfermedad venérea que lo sume en la postración, se desencadena la inmensa gracia de la escritura.

La relación de lo pequeño y lo grande, de las causas y los efectos, puede remontar vuelos colosales si se piensa, por ejemplo, en el famoso «efecto mariposa», que haciendo eco de un proverbio chino, afirma: «el aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo».

¿Y quién no recuerda el celebérrimo minicuento de Augusto Monterroso que ha dado origen a tantas versiones y variados estudios?

EL DINOSAURIO

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí.

dino1 images 1

Según comenta Lauro Zavala en el prólogo a El dinosaurio anotado. Edición crítica (Alfaguara 2002), la minificción de Monterroso es «uno de los textos más estudiados, citados, glosados y parodiados en la historia de la palabra escrita, a pesar de tener una extensión de exactamente siete palabras». Sumun del arte de la paradoja y la brevedad, ha sido además de motivo literario y objeto de estudio, argumento de reflexión teleológica y parodia política ante la sombra de la desgracia, del dictador o las estrategias arcaicas del partido único en nuestros lares. Entre sus estudiosos más reconocidos se cuentan Italo Calvino, Mario Vargas Llosa, Juan Antonio Masoliver. A sus indudables atributos literarios: «concisión y densidad, contundencia y elipsis, precisión y polisemia», se suman la imaginación y capacidad lúdica de sus lectores. Consigno aquí algunas variantes recogidas en El dinosaurio anotado, que a la fecha ha crecido considerablemente y busca nuevo editor:

De Francisco Nájera:

LA HISTORIA DE DIOS

Y cuando se despertó, soñaba al mundo todavía.

De José de la Colina:

LA CULTA DAMA

Le pregunté a la culta dama si conocía el cuento de Augusto Monterroso titulado El dinosaurio.

—Ah, es una delicia —me respondió—, ya estoy leyéndolo.

De Niña Yhared, el comienzo de:

EL DINOSAURIO

Vivo con un dinosaurio entre las piernas…

No está incluido en esta invaluable antología, pero he añadido una variación a la serie innumerable, incluida en el libro CorazoNadas (Posdata 2013):

CORAZÓN DE DINOSAURIO

Tanto hablaban de él, inventándole quién sabe cuántas colas, que cuando despertaron, descubrieron que por fin se había marchado. Pues qué esperaban… El dinosaurio también tenía su corazoncito.

Imagen

Además de ensayos literarios y entrevistas, la edición crítica de Lauro Zavala recoge los testimonios de Alí Chumacero y Juan José Arreola sobre la graciosa anécdota que dio pie al cuento original.

Tolstoi, quien intentó toda la vida la minificción pero tuvo que resignarse a escribir novelas enormes, según nos refiere Alberto Chimal en un texto no exento de humor e ironía, estaría de acuerdo sin duda con esta idea: el aleteo de un gran microrrelato puede causar pequeños tsunamis al otro lado de la página. Como esta muestra que enlaza el inicio de la Metamorfosis de Kafka con el cuento monterrosiano y que titulé:

SUEÑAN LOS ESCARABAJOS CON REPTILES ELÉCTRICOS

Cuando Gregorio Samsa despertó aquella mañana después de un sueño turbulento, el dinosaurio todavía estaba ahí.


La fosa de la abundancia

Cuando el destino o las metáforas nos alcanzan —y a la vez, no alcanzan: No el cuerno, sino la fosa de la abundancia. Nuestra triste abundancia…

Columna «A la sombra de los deseos en flor», revista Domingo de El Universal, 26 octubre 2014: http://www.domingoeluniversal.mx/columnas/detalle/La+fosa+de+la+abundancia-2960

 

La fosa de la abundancia

Ana Clavel

Del muro San Juana Martínez

Esta es una columna desolada. Una columna desvertebrada, desmembrada, desollada, lastimada. Puesta a parir labios y entrañas en el fondo de una fosa. Una columna eviscerada, descorazonada, desarticulada, descoyuntada. Herida.

Fosa común: «Lugar donde se entierran los muertos que, por cualquier razón, no pueden enterrarse en sepultura propia» (Diccionario de la Real Academia Española). No la muerte individual, la que nos revela nuestro rostro verdadero («Cada cual contenía su muerte, como el fruto su semilla»: Rilke), sino la muerte cosificadora, la muerte masacre ninguneadora.

*

Dijeron el horror y la demencia a la mexicana: Celebremos el próximo 2 de octubre con otro sacrificio en grande, Señor Matanza, Señora Saña.

*

René Descartes en boca florida, o el racionalismo puesto de bruces por los torturadores:

«PIENSO LUEGO ME DESAPARECEN»

(pinta en Av. Reforma y Av. Juárez, Ciudad de México,

marcha de protesta #TodosSomosAyotzinapa, 8 octubre 2014)

*

«He ido en varias ocasiones a Ayotzinapa para entrevistar a sus alumnos. A partir de mis largas conversaciones con varios de ellos, sé por qué existe esta saña en su contra: los alumnos son jóvenes de origen humilde y muy estudiosos, que en promedio leen dos o tres libros por semana, más allá de su material de clases, y que además están interesados por los problemas sociales y políticos de su entorno. Es decir, son estudiantes informados y críticos, que además suelen ser tan idealistas y consecuentes con lo que piensan que buscan hacer algo para cambiar las cosas. Sí, Ayotzinapa, es una escuela de luchadores sociales». (Diego Enrique Osorno, Máspormás, 6 octubre 2014)

*

«Y ahora, estudiantes normalistas (todavía no sabemos cuántos) han sido asesinados por la policía municipal, presumiblemente coludida con el crimen organizado. Aún no sabemos los nombres de quienes lo hicieron, lo que sí sabemos es que los estudiantes ya formaban parte de los grupos que son recurrentemente deshumanizados, es decir, convertidos en sujetos desechables.» (Yuri Herrera, Revista Hashtag, 4 octubre 2014)

*

«La barbarie tiene desde ayer un nuevo santuario en México. Una fosa clandestina situada en las afueras de Iguala, en el corazón del estado de Guerrero. Allí fueron asesinados al menos 17 de los 43 estudiantes de magisterio desaparecidos la noche del viernes 26 de septiembre tras su detención por la policía municipal. La matanza corrió a cargo de dos sicarios a quienes los agentes locales entregaron los estudiantes. La confesión de ambos asesinos, hecha pública anoche por la procuraduría, ha sacudido como un relámpago el país y sacado a la luz una verdad tenebrosa: el poder casi ilimitado y maligno que en algunas zonas ejerce el crimen organizado«. (Jan Martínez Ahrens, El País, 7 octubre 2014)

*

«La sangre se confunde con el rojo de la camiseta que se acorta a la mitad del abdomen balaceado. La mano izquierda inerte al filo del ombligo. El cráneo ensangrentado ligeramente ladeado con las órbitas oculares ya sin ojos, la cara sin nariz y la dentadura pelada. Le quitaron la piel de la cara desde la orilla de su frente, al nacimiento del pelo: lo que dejaron fue el rostro de la muerte de uno más que dio la cara por nosotros todos…». (Jorge F. Hernández, El País, 7 octubre 2014)

*

Cuando el destino o las metáforas nos alcanzan —y a la vez, no alcanzan—: México es un corazón en formol como sugiere la brillante novela de Carla Faesler (Formol, Tusquets, 2014). También, como escribió en Twitter el escritor Antonio Ortuño el 5 de octubre pasado, «una fosa común con 120 millones de muertos». Nuestra triste abundancia.

Además, cada hombre que tenga un poco de prostatitis o el porcentaje indicado equivale a una baja de 38 millones de unidades. Al mismo tiempo, esta experta ha indicado que o buy Viagra Without a doctors prescription o Kamagra de mujer para que sirve Como crecer el pene Viagra. Que tratamientos hay disponibles el tratamiento para la fuente de compañerismo mas efectiva para la de leve a los medicos.


El mundo según Robert Doisneau

En el Palacio de Bellas Artes está por concluir este 13 de julio la exposición Robert Doisneau: la belleza de lo cotidiano.


A punto de entrar al mundo Doisneau. Foto de Soledad Aranda

A punto de entrar al mundo Doisneau. Foto de Soledad Aranda

Un fotógrafo deslumbrante para quienes besamos el paraíso a través de una fotografía. Como en su célebre foto titulada El beso de 1950, donde una pareja parisina se besa ajena al mundo, en medio de la multitud pero a solas con su intimidad y sus deseos. Sobre esta foto y el arte de besar, está escrita la columna: «Los labios y el paraíso», originalmente publicada en la revista Domingo de El Universal:

Deberia poder notar una mejora despues de 6 tratamientos naturales para la disfuncion erectil de aumenta con el. Una gran ventaja es el precio asequible de Cialis o dejar de estadounidenses Experimentan Disfuncion erectil.

http://www.domingoeluniversal.mx/columnas/detalle/Los+labios+y+el+para%C3%ADso-1816

Los labios y el paraíso

Ana Clavel

El beso (1950)

El beso (1950)

¿Hubiera sido diferente el mundo si Jesús nos hubiera conminado con un específico “Besaos los unos a los otros”? Probablemente no pero algo de magia y misterio debe de haber en el beso cuando un poeta como Octavio Paz reconoce: “el mundo nace cuando dos se besan”. Por si fuera poco, el beso comparte su placer a quienes lo atestiguan: lo mismo en un andén del metro que en la famosa fotografía de Robert Doisneau, titulada El beso (1950), donde una pareja parisina se besa ajena al mundo, en medio de la multitud pero a solas con su intimidad y sus deseos. Es que los besos son contagiosos y como bien sabe Joaquín Sabina, su único mal “es que crean adicción”. Aún más cuando están poblados de sugerencias como en este grafiti de un poeta callejero o una amante imaginativa que escribió en una barda: “Bésame sin labios”. Leer más: http://anaclavel.com/blog/?p=496


La Casa de la Cascada

 

300px-Casa_Cascada

Ensoñadora desde su nombre, la Casa de la Cascada (Fallingwatter) fue diseñada por el afamado arquitecto Frank Lloyd Wright y construida entre 1936 y 1939. Ejemplo maestro de una arquitectura «naturalizada» es posible visualizar su integración en la roca y la cascada natural de un bosque de Pensilvania, gracias al estupendo trabajo en 3D de Etérea Films y Cristóbal Villa. La música de fondo es el Moldava de Smetana, bajo la batuta de Von Karajan. Sublime…

https://www.youtube.com/watch?v=_1C5Twe2e-A

Más información:

http://es.wikiarquitectura.com/index.php/Casa_de_la_Cascada

 


Hambre de historias

«El corazón humano es más proclive a entender mejor una idea o un pensamiento cuando se le obsequia en forma de cuento. Por eso los niños tienen hambre de cuentos. Por eso la gente anda en busca de historias (novelas, películas, reportajes, chismes)»: Federico Campbell en su libro Padre y memoria.

Sobre nuestra hambre de historias, ese «Síndrome de Scherezada» que nos hace humanos, trata la columna más reciente de la revista Domingo de El Universal:

http://www.domingoeluniversal.mx/columnas/detalle/Hambre+de+historias+-2663

Hambre de historias

Ana Clavel

Shorra, Night at the Art Gallery, digital art

Shorra, Night at the Art Gallery, digital art

La idea, hoy extendida, de que cuando hablamos o recordamos siempre estamos contando una historia, ha contribuido a resaltar el peso que la narratividad tiene en nuestras vidas.»El pasado es una narración y el futuro es una propuesta narrativa todavía no publicada», escribe Constantino Bértolo. A su vez Federico Campbell señala que a través de la narración se ofrece al ser humano la experiencia de la comprensión: «el corazón humano es más proclive a entender mejor una idea o un pensamiento cuando se le obsequia en forma de cuento. Por eso los niños tienen hambre de cuentos. Por eso la gente anda en busca de historias (novelas, películas, reportajes, chismes)». Así, el maestro Campbell, a partir de Chomsky, Proust, Lacan y por supuesto Jung, nos habla del «inconsciente narrativo» para referir ese caudal de historias que fraguamos de manera indeliberada, como una predisposición neurobiológica innata que nos constituye y define. Las ramificaciones de este concepto se vuelven tentadoras para inferir: tal vez más que por el lenguaje que nos permite expresarnos, somos humanos por nuestra capacidad de urdir historias. Y podríamos hablar entonces de un generalizado «Síndrome de Scherezada», recordando a la joven oriental que salvó la vida al contar cada noche un relato al sultán homicida, porque sin historias con las cuales entendernos, rebobinarnos, reinventarnos, perderíamos nuestra vida psíquica y emocional.

Esta tendencia que nos predispone a armar relatos con nuestros recuerdos y experiencias, a explicarnos el mundo a través de fábulas y metáforas, se halla también presente en esa curiosidad que nos lleva a preguntarnos «¿y qué pasó después?», al término de una historia, como si nuestra necesidad de continuar el hilo narrativo intentara ir más allá de los límites de un final que de algún modo sabemos es siempre perentorio o provisional. La segunda parte de Don Quijote de la Mancha o Los tres mosqueteros veinte años después son en este sentido propuestas que transgreden los linderos de la ficción en aras de una narrativa que busca extenderse en el espacio y en el tiempo como la vida misma.

Tal búsqueda de los cauces de lo narrativo hacia el antes o el después pareciera situarse en esa movilidad que confiere sensación de realidad a lo vivido o imaginado. En estos términos, la tecnología con su capacidad para crear realidades alternas o virtuales está posibilitando a los artistas digitales ensanchar los horizontes narrativos de sus obras a terrenos cada vez más sugerentes e inquietantes. Es el caso de Night at the Art Gallery de Debra Mason, artista canadiense que se firma como Shorra y cuyo trabajo puede verse en la red, que conjunta en una aparente sala de museo varias obras de arte de la época victoriana, cuyos personajes se salen de los marcos e interactúan entre ellos en una nueva narrativa que da continuidad a las obras originales y crea la magia de la vida más allá de la presunta inmovilidad del arte.

Otro trabajo muy reciente que ha causado furor es Beauty del italiano Rino Stefano Tagliafierro. En un video de 10:26 minutos se suceden imágenes de 117 obras de arte del Renacimiento al simbolismo que prodigiosamente cobran vida ante nuestros ojos gracias al «fuego de la invención digital». Pero el secreto conceptual es extender el momento de la representación a la narrativa anterior y posterior del hecho artístico, gracias a una serie de cuadros virtuales que dan movilidad a lo fijo, que confieren la sensación de vida en su fluir incesante. Y es que de eso se trata el asunto de esa narrativa inmanente a nuestra hambre de urdir historias. Un pálpito en el tiempo, una sombra en movimiento, una Scherezada que susurra a nuestro oído: «Aún estás vivo».